Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

La zona franca es…

15 diciembre, 2018

Una zona franca o libre como en la franja fronteriza norte de México, es para impulsar el desarrollo, crear empleo, atraer inversión mediante estímulos fiscales, como bajar el IVA, el ISR y el IEPS de los energéticos, entre muchas otras explicaciones que hoy son una mayúsculo signo de interrogación para todos los mexicanos, por lo que encierra y por lo que significará, así como por los resultados que arrojará, para la propia zona, como para el país entero.

Explicaciones o dudas que ni siquiera a los propios fronterizos que en el pasado hemos vivido de tratos diferentes o preferenciales comparado con el resto de las zonas geográficas del país, nos queda claro a qué se refieren con lo que ocurrirá a partir de este 1 de enero.

Lo que buscamos, recogimos y aquí anotamos, es que el nuevo gobierno de la república implementará una serie de medidas económicas, fiscales y demás, para devolver a la frontera la competitividad que se perdió ante el monstruo del norte, porque los retrasados y retrógradas del PRI, el PAN y todos sus partidos paleros, así lo quisieron en este sexenio que recién terminó.

No se trata de abrir la frontera para dejar pasar toda “la chiva” posible, no es crear una franja fronteriza de libertinaje y contrabando y traición, en un ancho de 25 kilómetros en los 3 mil 185 kilómetros de frontera que se tiene con Estados Unidos, desde Tijuana hasta Matamoros.

No es para actuar con mentalidad ilícita o delincuencial, de poder impunemente pasar automóviles “chocolate”, armas de fuego, refrigeradores, navíos y todo lo que quepa por los puentes internacionales, desde Estados Unidos.

Zona libre, zona franca, franja fronteriza, área preferencial, son -según investigamos en videos explicativos de expertos mexicanos, colombianos, españoles y chilenos y de donde se aplican estas zonas preferenciales en el mundo- un sector geográfico que hay que ayudar porque se necesita, para impulsar el desarrollo y crear empleos con estímulos fiscales.

Como es bajar los impuestos del 16 por ciento al 8 en el caso del Impuesto al Valor Agregado (IVA), del 35 al 20 en el Impuesto Sobre la Renta (IRS) y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles y energéticos, como gasolina, diesel, electricidad y gas natural.

El homologar el IVA, o sea, la desgracia económica en competitividad para la frontera norte (y la del sur con Guatemala y Belice), lo decidió el gobierno y la legislaturas federal anteriores, cuando en noviembre del 2013 lo elevaron del 11 por ciento, al 16 por ciento, para emparejarlo en todo el país, pero perjudicándonos en la competencia contra el 8 por ciento (8.25%) de la frontera texana, desde entonces, todos en Nuevo Laredo corrimos aún más a Laredo, Texas, a comprar de todo, empezando por gasolina, pero también artículos de primera necesidad, comestibles y hasta diversión, pasando por coches, aparatos electrodomésticos y demás, ¡todo lo posible!

DESARROLLO Y CRECIMIENTO, NO ‘CHIVEAR’

Zona especial, franja fronteriza, zona franca, zona libre no sólo es bajar los impuestos -para con ello disminuir los precios- de los energéticos, de la electricidad carísima en esta ciudad, por ejemplo, bajar la gasolina Magna, Premiux y diesel, reducirle al ciudadano su pago por el Gas Natural, sino que encierra algo más, algo mucho más positivo o de beneficio para esos sectores especiales.

¿Para qué, además de lo primero que se nos viene a la mente que es ayudar a economizar a cada familia, que a cada ciudadano le cueste menos llevar la vida (costo de vida), pagando menos por bienes y servicios?

Zona franca es para crear crecimiento, empleo, desarrollo económico, para atraer inversión, para que las empresas nacionales y extranjeras decidan venir a asentarse aquí, con ese gran atractivo fiscal, hacendario o tributario, con esos ahorros económicos y qué mejor que de frente o junto a la nación más consumidora del mundo, donde compran de todo, como es Estados Unidos.

Que vengan industrias, fábricas, empresa de logística, fleteras, agencias aduanales, surtidoras, incluso empresas medianas o chicas que refaccionan o son satélites de estas grandes naves industriales.

Grandes y especializadas firmas de bienes, de servicios, crear más y mejores plazas laborales (de ahí también un poco lo de elevar al doble el salario mínimo, para preparar el camino para un mejor poder adquisitivo), con trabajos especiales, con salarios altos, darle vida económica a este sector.

Es buscar rescatar a una región que tuvo auge y prosperidad y que por malas políticas económicas y sociales, se perdieron y llegó casi a la degradación de vida (¿les trae a la mente a una ciudad que ustedes conocen o que han vivido o en la que radican?).

Incluso traer industria y empresa nacional, que aquí se asiente con IVA, ISR y IEPS más bajos, con energéticos más económicos, es con miras de que desde aquí produzcan más barato, para surtir al interior del país, con un precio final más bajo, con un IVA del 8 por ciento y no del 16, pagando un ISR no del 35 como está en todo el país, sino de un 20 por ciento, con menos costo de la electricidad y del gas para producir en sus fábricas y empresas, como también para beneficio de sus empleados (ciudadanos residentes, para vivir bien y a menor costo, con más calidad de vida).

Es rescatar al mismo país con una zona franca, que esta (la frontera norte, en su caso) sea el último obstáculo para detener a un querido connacional que va en rauda y directa huida de México, por hambre, por desempleo, por falta de oportunidades, por ser víctima de la delincuencia, por inseguridad y por otras muchas razones adversas, mismas que tienen a entre 11 y 21 millones de mexicanos, viviendo legal o indocumentadamente, en el país del norte.

NOS TOCA POR SITUACIÓN GEOGRÁFICA

Es devolverle la vida a una frontera, que se vino muriendo desde que subieron el IVA en 2013 (aumentó la criminalidad, como es el tráfico de drogas, el consumo interno de narcóticos en la zona, el tráfico de personas, la trata, los homicidios, robo común y de bandas, la prostitución y toda serie de delitos que ya conocemos, muy propios de una zona limítrofe con otro país y que se vale de esa posición geográfica o condición de binacionalidad) y que nos dejó en calidad de incompetentes contra la oferta de Estados, Unidos, la de Texas, la del vecino Laredo gringo.

El gobierno anterior, y los legisladores del PRI-PAN y demás, volvieron a esta, una zona de guerra, ya que sin crecimiento, sin empleos, sin buenos salarios, sin oportunidades, la gente tiene que buscar en lo malo (no necesariamente, pero parece que siempre es lo más práctico y por ende, usual y que sucede).

Se volvió campo fértil para la delincuencia, la violencia, para todos los delitos trasnacionales, para esos ilícitos internacionales, propios de una zona geográfica privilegiada, no sólo para los negocios lícitos, sino también -y quizá más prósperos aún- para las emprendurías criminales.

Centrémonos en Nuevo Laredo y en Tamaulipas como estado fronterizo, ¿verdad que no hay crecimiento (aquí no cuentan las pizzerías y los restaurantes de alitas adobadas, que es lo único que abren aquí y que son misteriosamente de los amigos de quien siempre les corta el listón de inauguración), ni impulso, ni empleo, ni atracción de inversiones?

Vemos puros y eternos terrenotes yermos, dizque para parques industriales, eso que nadie ha pisado.

Estamos “fritos” en esta tierra, ciudad o zona fronteriza norte, sin salarios dignos que permitan que una familia viva sin apuros y con cierto grado de ahorro o crecimiento económico de ese clan, ahí cuando menos tener un guardadito para un imprevisto, para un apuro o por qué no, para unas vacacioncitas o un gustito que se quieran dar.

PARAR AL QUE HUYE

Hoy se quiere ayudar o darle la calidad de “cortina” especial a esta zona de 3 mil 185 kilómetros de franja fronteriza, a una zona, a una tierra fronteriza que enfrenta el muy grave problema migratorio, no sólo nacional sino de todo el continente, proveniente de centro y sur de América, incluso venidos de África y Asia.

Si hay trabajo habrá seguridad, confianza, permanencia en el país (incluso hasta para los extranjeros desesperados), esta será la última oportunidad o barrera, para que el nacional que quiere emigrar por hambre, por miedo, por pobreza y por falta de oportunidad, no lo haga.

Zona extraterritorial que sirve para producir bienes y prestar servicios en el marco de una legislación o de unas normas perfectamente claras desde el punto aduanero, cambios fundamentales con esquemas especiales, es la zona franca.

No habla de exportaciones o importaciones, mucho menos de tierra propia para burlar el fisco, que sin duda los habrá, quienes aprovechen y hagan riqueza y su modus vivendi, que para eso nos pintamos solos los mexicanos.

Sino que habla de competitividad, de áreas de desarrollo de impulso, de empleo, de inversiones, de producción de bienes y de servicios, o sea, de producir en lo local, quienes se asienten aquí.

Y si se correrá la franja a 25 kilómetros de la guardarraya internacional, no necesariamente tendrían que quitarse la aduana en la orilla del río, retirar la autoridad fiscal aduanera, hacendaria o tributaria en los puentes binacionales.

Imaginen que nos inunden de neumáticos en desuso, automóviles desechados en el norte, alimentos contaminados o cancerígenos, de inservibles baterías de automotores y otros peligros radiactivos, químicos, tóxicos y de toda la gama de amenazas existentes para productos desechados por la gente del norte.

O productos, artículos, bienes y servicios que compitieran deslealmente con lo que aquí se produjera, lo que en todo México se produce.

QUE ALGUIEN NOS EXPLIQUE

Por eso es necesario que alguien nos explique a bien, qué significará a partir del 1 de enero, las medidas especiales para la franja fronteriza del norte de México, incluso lo del doble salario mínimo, la homologación de precios de combustibles y electricidad con Laredo, Texas, que no lo citamos aquí.

Además de que las ciudades en dicha franja -como es la nuestra-, requerirán de un plan de desarrollo urbano integral, que incluirá el ordenamiento de uso de suelo, drenaje, agua potable, pavimentación de calles, construcción de viviendas ¡millares! (además de las más de 10 mil que hoy están en el abandono) para toda la gente que se vendrá a radicar aquí.

Lo mismo que escuelas, guarderías, parques, hospitales y otras obras y servicios del mobiliario urbano que se necesita en toda gran ciudad (sí así ya somos más de 400 mil habitantes).

Hoy día, por eso del IVA del 16 por ciento aquí, contra el 8 por ciento en Laredo, Texas (y así desde Tijuana hasta Matamoros), se fugan 7 mil millones de dólares de los fronterizos, pesos convertidos a moneda norteamericana, para ir a dejarlos a los comercios y las empresas de las ciudades de la Unión Americana.

La propuesta de zona libre en la franja fronteriza norte de México, es para potenciar la inversión global, es dinero y son empresas venidas de México, como de todo el mundo.

Para ello se requiere garantizarles seguridad a tales inversionistas, no sólo física para ellos y sus empresas, sino para el dinero que están apostando, lo que se jugarán confiando en México y en su franja norte.

Necesitarán en esta zona libre o franca, una excelente infraestructura económica y social, parques industriales, precios e impuestos competitivos, con Estados Unidos, estímulos temporales, de dispensa tributaria (impuestos prediales, de uso de suelo y otros en los estados y municipios, lo mismo que ante el SAT).

Libertad de movimientos de factores y de personal, en un ambiente de desregulación.

Todo esto aquí anotado, no es nuestro, sino que leímos en varios sitios y quisimos reunírselos aquí.

Pero falta que alguien nos explique bien a bien todo esto.

Y un dato interesante que no quisimos pasar por alto, es que con todo lo planeado por el nuevo gobierno federal mexicano, se busca la captura de un porcentaje del comercio al menudeo y de servicios, tanto nacional (el fronterizo nuestro que compra en Estados Unidos), como de las ciudades norteamericanas de la frontera sur de su país, que es de 10 mil millones de dólares.

Feliz domingo y mejor año próximo.

Con el mazo dando Mauricio Belloc

Querido Santa…

Con el mazo dando Mauricio Belloc

De poca jefa

Selva urbana Mauricio Belloc

¿Ejecutivo o ejecutor… de la prensa?

Selva urbana Mauricio Belloc

Las frases de AMLO